Domingo, 02 Mayo 2010

17/03/2005 Clarín
A DOS MESES Y MEDIO DEL DESASTRE | PRIMER DIA DE CLASES
Cromañón: en un colegio recordaron a dos chicos con un tema de Callejeros
La mayor parte de los sobrevivientes volvió ayer a las aulas de los secundarios. Emoción en el reencuentro de amigos y en el recuerdo de los que ya no están.

Gabriel Giubellino
ggiubellino@clarin.com

Caso 1: Una marca en la garganta, visible huella de la traqueotomía que le practicaron, dice que Mailin Blanco es una sobreviviente de Cromañón. Se desmayó en la parte superior del local y fue rescatada, no sabe por quién ni cómo. Su hermano Lautaro, de 13 años, no salió de la trampa de ese boliche. El chico debía haber comenzado ayer su segundo año de secundario en la escuela Normal Superior Nº5. En vez de eso, se escuchó a Mailin, presidente del centro de estudiantes, hablar de corrupción, de ambición, de sueños hundidos, de desprotección. Los temas recurrentes de la Generación Cromañón.

Caso 2: Jorge Díaz llegó a la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano a la hora convenida, las 13.30. Su hija, Florencia Soledad, debía empezar primer año del magisterio en pintura. A ella también se la llevaron los gases tóxicos de Cromañón. Jorge pensaba leer un discurso que empezaba así: "Hoy es un día gris, hoy es un día que extraño horrores a mi hija Floren cia". Pero no pudo. Como todos los alumnos, fue recibido por un cartelito pegado en la puerta que advertía de la suspensión de las clases por falta de agua. "De haber tenido voluntad —decía el hombre—, al acto lo hubieran realizado igual, sin agua, sin luz". Sus palabras estaban cargadas de amargura y desilusión.

Los homenajes tuvieron su réplica en los colegios donde cursan estudiantes que zafaron del humo letal, o donde hubiera un hueco, un vacío, una vacante. La mayoría de los pibes de Cromañón, que se cuentan de a miles si se tiene en cuenta que en el recital de Callejeros el público era de unas 4.000 personas, volvió a las aulas ayer. El lunes empezaron los chicos que recién dejan el guardapolvo blanco.

Para recibirlos, la secretaría de Educación porteña aludió a la tragedia en la tradicional carta de inicio del ciclo escolar.

El texto enviado por la secretaria Roxana Perazza decía: "Cromañón ofrece un montón de moralejas instantáneas: sobre el cuidado, sobre las responsabilidades, sobre las perspectivas de futuro, sobre el valor de la vida. La escuela se compromete a otra clase de reflexión, menos instantánea, más compleja, con múltiples voces. Es parte de la responsabilidad formativa del sistema educativo colocar los eventos dolorosos de nuestro país en el espacio público de la escuela; convalidar su carácter de asuntos públicos asegurando su tratamiento respetuoso y pluralista en el ámbito de la escuela".

Con la Bandera argentina a media asta, en la escuela de Mailin Blanco no sólo se emocionaron con palabras. "Vamos a escuchar una canción de Callejeros, la banda que ellos seguían", dijo Mailin al final de su breve discurso y en la escuela de un precioso rincón de Barracas sonó "Imposible". Entonces salió nítida la voz del cantante: "Poder jugar en otro juego es lo que imagino / Donde la gente de mierda esté muerta y los buenos, vivos (...) Que no se quede mi pueblo dormido / Que ya no me engañen más ni jueguen conmigo".

Este fue el homenaje simple y emotivo que recibieron los dos estudiantes de esa escuela pública perdidos para siempre en Once. Porque además de Lautaro, murió Esteban Lucas, un pibe que el año pasado se despidió de un colegio que, al igual que Lautaro, pisaba desde los 3 años, desde las primeras salitas del jardín de infantes. Un flamante egresado que se fue con el honorable título de mejor compañero de la promoción.

En la escuela de Mailín, los directivos se mostraron permeables y cerca de los chicos desde la misma noche del desastre. "Esta es una escuela de familias", contó la rectora María Inés Vallarino, ella misma ex alumna, para explicar la cercanía. En las horas posteriores al 31 hubo toda una movida de llamadas telefónicas y correos electrónicos en una convocatoria que incluyó a padres y docentes.

"Con el inicio de clases termina el verano más espantoso que hayan tenido los alumnos", dice María Isabel Houlston, vicedirectora. Ante el desastre, ¿qué puede hacer la escuela? Laura Russian, asesora pedagógica, contesta: "La escuela tiene un sentido vital, conectado con los proyectos de estudio y trabajo. Lo esencial es el proyecto educativo. El tema Cromañón seguirá latente por mucho tiempo. Y lo trabajarán los tutores, el gabinete psicológico, y en charlas con los padres. La escuela ya tenía espacios para tratar temas como el sentido de la norma. Ahora esos espacios se resignifican".

En la escuela de Florencia Díaz, una chica que pintaba muy bien, hubo otras preocupaciones en estos últimos días. Ubicada en una zona baja de Barracas, padecen el problema de la inundación del subsuelo. Por eso se suspendió el acto en el que iba a hablar el papá de Florencia, integrante de la ONG "Familia por la Vida" dedicada a orientar y ayudar a los sobrevivientes de Cromañón.

"No es que no lo hayamos querido hacer —se disculpó la directora María Cristina Criscola—; queremos hacer el homenaje a Florencia en un marco adecuado, no en la calle. Si el lunes, cuando empezaron los chicos de primer año, empecé mi discurso diciendo que una sociedad que tolera lo intolerable es una sociedad en decadencia...".

Jorge Díaz estaba ayer acompañado por su hijo Pablo, de 19, y por Celeste Ferrari, de la misma edad. Celeste escapó de Cromañón. Estuvo en el recital de Callejeros con Florencia y otras dos chicas: Daiana, también estudiante de la escuela, y Marisol, novia de Pablo. Marisol no los pudo acompañar ayer al acto fallido porque tenía tratamiento psiquiátrico en el hospital Argerich. "Una hora por semana de atención es todo lo que recibe", se quejaba su novio.

"Viendo la conmemoración a las víctimas del terrible atentado en España de hace un año, siento dolor y envidia, porque se siente el amor y el apoyo de toda una sociedad que deja de lado las apetencias personales para construir hacia adelante", se lee en el texto que había preparado Jorge Díaz. "A 76 días del asesinato de Cromañón, seguimos siendo nada, simplemente nada". Es lo que piensa decir hoy, si el acto se realiza.
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22/02/2006 Página 12

Justicia, sin venganza ni odio, para Cromañón  Por Adolfo Pérez Esquivel *

La tragedia producida en Cromañón duele a todo el pueblo; no existen palabras ni actitudes que puedan aliviar el dolor de las familias de las víctimas, de los sobrevivientes, así como de toda la sociedad. El reclamo de verdad y justicia por los familiares frente a los responsables de la tragedia, a las autoridades y a la Justicia, es innegable y es una necesidad en un país tantas veces marcado por la impunidad jurídica, castigado por la violencia de diversos signos a través del tiempo. Leer más...

A 18 años de Bulacio, a 5 años de Cromañón
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A 18 años de Bulacio, a 5 años de Cromañón

Jueves 19 de noviembre de 2009

A 18 años de Bulacio, a 5 años de Cromañón

Acerca de los hechos en el recital de Viejas Locas

Los familiares, sobrevivientes y amigos de las víctimas de Cromañón expresamos nuestra profunda preocupación y malestar por los hechos sucedidos el fin de semana pasado 17/11/2009 en el estadio de Vélez antes del recital de Viejas Locas.

Hasta donde entendemos, se trató de una violenta represión policial contra los asistentes al show que terminó con decenas de heridos y uno de ellos en estado gravísimo, Rubén Carballo.

Hace mucho tiempo que venimos alertando y denunciando el rol corrupto y represivo que el Estado encarna en la Policía Federal, la misma que en Cromañón primero recibió coimas para permitir el recital de Callejeros, y luego no colaboró con el rescate durante el incendio. Responsabilizamos al Gobierno Nacional por el accionar nefasto de la Policía Federal, actitud represiva que recientemente tuvieron para con los trabajadores de Terrabusi y los socios de la Mutual Sentimiento, entre otros. Las instituciones del Estado nuevamente se vuelven contra los ciudadanos y golpean a jóvenes y trabajadores en lugar de protegerlos.

Vemos, además, con indecible indignación, que la justificación de la represión fue “evitar que se colaran”. Esa misma justificación se usó en Cromañón para poner candados y cerrar las salidas de emergencia, y cerrar las puertas mismas de ingreso. Esas son las puertas que hubieran evitado decenas de muertes si hubiesen estado abiertas.

En el recital de Viejas Locas había miles de jóvenes que sólo querían pasar una noche de sábado escuchando música, lo mismo que los que fueran a Cromañón. Miles de jóvenes que pagaron una entrada, entre ellos sobrevivientes de Cromañón y fueron, una vez más, golpeados, insultados y maltratados por las fuerzas represivas.

Nos solidarizamos fraternalmente con las familias de los jóvenes y especialmente con los allegados a Carballo, a quienes les decimos: estamos con ustedes.

Exigimos que se sepa toda la verdad, la que ahora están contando los asistentes. Reclamamos justicia por esos jóvenes. Y exigimos explicaciones a las autoridades sobre este accionar nefasto de la represión. Nos llama la atención el silencio del gobierno sobre estos hechos. Una vez más.

Nos pronunciamos a favor de la vida, de un mundo en el que ser joven no sea delito.

No queremos más represión, no queremos más Polícías pegando a los jóvenes en nuestro país. Nunca Más.

Memoria y Justicia por Nuestros Pibes

Familiares, sobrevivientes y amigos de las víctimas de Cromañón

O.N.G. Familias por la Vida, Cromañón Nunca Más!!!

Que No Se Repita

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